LOS CAMINOS DE LA SEDUCCIÓN
Según el diccionario, seducir es ” Cautivar o encantar”.
De acuerdo a esta primera definición se puede observar que la seducción, aun hoy se ve relacionada con el mito bíblico de la serpiente que “seduce” a Eva invitándola a comer del fruto prohibido y logrando así que pierda el paraíso, después de inducir a su hombre en el pecado.Un vez que come del fruto prohibido, Eva pierde la inocencia y, a su vez, adquiere la capacidad de seducir a Adán, logrando que haga lo que ella le pide, en lugar de obedecer el mandato divino. Ella alcanza un conocimiento mayor, una nueva sabiduría que le permite imponer su voluntad por encima de la advertencia de Dios. A partir de ese momento, el creador desata su ira sobre Adán y Eva y los expulsa del paraíso, condenándolos a vivir a su libre albedrío con las responsabilidades y preocupaciones que eso implica y censura la nueva capacidad de Eva, la seducción, juzgándola maldita.Por lo tanto, teniendo en cuenta el mito bíblico, una vez fuera del paraíso la mujer debió asumir su nuevo encanto y aprender a utilizarlo a su favor para enfrentar los acontecimientos que pudieran presentarse en su vida, ahora que estaba alejada de la constante protección divina. Por supuesto, asumir esta sabiduría no sería tan fácil. Antes de lograrlo, la mujer deberá luchar contra sus demonios internos, obviamente los más fuertes y difíciles de vencer.
Evidentemente, como leyenda o como dogma, el mito de la serpiente no deja de ser atractivo, ya que juega con dos factores fundamentales: el deseo y la prohibición.
Destruir el mito
Más allá de las historias que mantienen su peso sobre nuestra cultura, es necesario establecer una serie de comparaciones con el fin de aprender a utilizarlas a nuestro favor. (más…)