Las Cualidades

Ruth Gendler en su libro “El libro de las cualidades”

Describe las condiciones y estados de ánimo que llenan nuestras vidas, placer, dolor, paciencia, soledad, ansiedad, sabiduría, fe, duda, poder, culpa, codicia, inocencia….

Las diversas cualidades convertidas en personajes, sirven  de curioso espejo para atrapar una visión mágica e inesperada de nosotros mismos.

Alegría es atropellada y tierna. Le gustan las flores púrpura. Ama el sol y el viento y el cielo de la noche. Lleva siempre una vasija de plata llena de luna líquida. Tiene un gato llamado medianoche con estrellas en las patas.

Muchos desconfían de Alegría y muchos más no la comprenden bien. Durante largo tiempo apenas podía soportar estar en el mismo cuarto can ella. Me iba a dormir temprano para evitarla. Hallaba que era chismosa y coqueta y que bebía demasiado. En la escuela nos enseñaron que era peligrosa, y yo tenía la certeza de que me distraería de mí trabajo. No sabía que me nutría.

Como yo cambié, Alegría cambió. He aprendido a valorar su amistad.

 

 

Inquietud ha escrito la obra decisiva sobre hábitos nerviosos. Traza líneas en la frente de quienes están distraídos. Prepara listas de todo lo que puede marchar mal mientras espera el tren. Está segura de haber dejado la cocina encendida y de que la casa explotará durante su ausencia. Cuando hace el amor su mente está en las tasas de fracaso y en los riesgos para la salud de diversos anticonceptivos. Las compañías farmacéuticas quieren que Inquietud pruebe sus nuevos tranquilizantes. No comprenden que ella sabe demasiado bien que no hay droga capaz de aliviar su dolor. Le aterra lo desconocido.

 

Temor tiene una gran sombra, no obstante ser él bastante pequeño. Tiene una vívida imaginación. Compone música de horror en mitad de la noche. No es muy sociable y permanece apartado en los mítines políticos, Su pasado es un misterio. Nos advirtió que no hablásemos de él entre nosotros, añadiendo que no hay lugar adonde podamos ir sin que él nos oiga. Callamos. Cuando volvimos a hablar entre nosotros cambió. Sus modales se volvieron pomposos y su voz agresiva daba la impresión de haber sido ensayada.

Dos dragones guardan la mansión de Temor. Uno es de cerámica china, El otro es verdadero. Si logramos pasar frente a los dragones y hablarle de cerca, es asombroso ver lo frágil que es. Intentará contarnos cuentos. Cuidado. Es un maestro del fingimiento y las ilusiones. Casi llegó a convencerme de que era fabricante de títeres y yo, una marioneta.

Hablarle con aplomo, mirarlo a los ojos, sorprenderlo. No hay que ceder. Ganémonos su respeto y nunca -nos molestará con cuestiones sin importancia.

 

Paciencia usa los aros de filigrana de mi abuela. Hornea un pan negro extraordinario. Tiene manos hermosas. Carga grandes bolsas de paz y bolsos llenos de pequeños tesoros. No reparamos enseguida en ella en medio de una multitud, pero de repente la vemos toda a la vez y entonces es tan bella que nos preguntamos por qué no la vimos nunca antes.

 

Cuando los padres de Conflicto se separaron ninguno de los dos quiso quedarse con él. Cada uno afirmaba que se parecía más al otro. Es un muchacho alto y en los últimos tiempos ha engordado un poco. Siempre está intentando agradar. En general sus tentativas fracasan.

Conflicto tiene una gran tendencia a sufrir accidentes. Vive de crisis en crisis. Hasta las instrucciones más claras le resultan difíciles de cumplir. Mis amigos se estremecen cuando lo ven acercarse a sus estudios. Tiene buenas intenciones, pero no es ni mucho menos tan inocente como parece.

Conflicto es sobrino de Paciencia. Ella es la única capaz de cantarle.

 

Aislamiento le encanta correr, pero tiene miedo de nadar. Lleva su soledad como una tricota grisácea que cubre sus hombros. Todo comenzó cuando era niño v oía a los adultos arriba, gritándose, y él se ocultaba bajo las cobijas. A los siete años se juró a sí mismo no necesitar nunca a nadie. Era como si se hubiese encerrado en la propia piel, quedando separado de todos.

Una vez Aislamiento estuvo a punto de cambiar de idea. Había una mujer a la cual quería. Lo tomó por sorpresa. La quería tanto que creyó que nunca volvería a ser él mismo. Esperaba que tal relación no durase, y no duró. Hoy, más convencido que nunca de que la compañía de otro es una mentira y la dicha algo frágil, se ha vuelto despreciativo frente a la felicidad ajena.

 

Desesperanza empapelaba las paredes de su cuarto de baño con recortes de los diarios sobre la lluvia ácida. Durante años trabajó con niños maltratados. Ha documentado nuestro estado de desnutrición por falta de suficiente amor. Ha investigado el dolor de los sobrevivientes de los campos de concentración, trasmitido de una generación a la siguiente “mediante la alteración de las relaciones entre el niño y sus padres”. No sólo los niños sino también los nietos y los hijos de ellos.

Desesperanza está extenuada y abrumada. Sufre un trastorno cardíaco. En sus sueños la guerra está presente siempre. No miente ni exagera. Sin embargo, es difícil estar cerca de ella. Se niega a discutir nada. Es persuasiva, elocuente e, innegablemente, bien informada. Si tratamos de hacerla cambiar de opinión, terminaremos por estar de acuerdo con ella. Ha dejado de escuchar música.

 

Discernimiento no tiene simpatía por muchas personas, pero ama mucho a unas pocas. Si bien es arrogante, tiene mucha menos seguridad que la que otros le atribuyen. No sabe bien cómo manejar toda su intuición, de manera tal que la gente se equivoca al estimarlo. No es implacable, sino firme y con la obsesión de su busca de la verdad.

 

Disciplina nunca desaparece del todo, pero de vez en cuando se toma vacaciones. Por naturaleza es conservadora, pero en su vida adopta posiciones radicales. Guiada por un sentido dé necesidad interior trabaja mucho y corre muchos riesgos. Cuando Disciplina era una adolescente demasiado pobre para costearse clases de danza se privaba del almuerzo para pagar sus lecciones.

Disciplina tiene un fuerte sentido del orden. A pesar de ello, cuando las cosas están demasiado ordenadas siente un impulso de alborotarlas. Tiene una relación compleja con la forma. Aprecia las exigencias y los peligros de lo estructurado. Comprende que la misma estructura que nos sostiene puede también retenernos en la marcha. Los huesos del esqueleto que soportan el cuerpo pueden convertirse en las rejas de la jaula que aprisionan nuestro espíritu. Una vez que Disciplina comienza una forma, tiene libertad de improvisar.

 

Valentía tiene raíces. Duerme en el suelo sobre una colchoneta y vive cerca de la tierra. Valentía te mira siempre a los ojos. No le impresionan los que manejan el poder y sabe de primeros auxilios. Valentía no teme llorar, ni teme rezar, aun cuando no está segura de a quién se dirigen sus rezos. Cuando marcha es obvio que ha cubierto la distancia desde e1 aislamiento hasta la soledad. Quienes me decían que es severa no mentían. Olvidaron, simplemente, añadir que es bondadosa.

 

Afán es reservado, no confía en nadie, ni siquiera en sus amigos, Preocupación, Terror, Duda y Pánico. Tiene una manera de filtrarse dentro de la piel como el humo de la niebla, y entonces nos sentimos sucios. Le gusta visitarme tarde en la noche, cuando estay sola y exhausta. Nunca dormí con él, pero una vez me besó en la frente, y durante dos años sufrí de dolor de cabeza. Por cierto que es un esfuerzo sacarlo de la casa. No respeta cerrojos ni cortinas ni puertas. Hablo por experiencia. Hace falta astucia para deshacerse de él, una combinación de enojo, humorismo y amor propio. También es útil un baño. No le agrada mojarse. Como último recurso, si no estamos cerca de una bañera, mojémonos la cara con lágrimas.

 

 Quietud se encontrará con una para tomar el té o para caminar junto al océano. Hay que acercarse a ella con suavidad. Es más sensible de lo que podamos imaginar y no se explica mucho a sí misma. A veces le traigo flores, no porque las necesite (cuida varios jardines) sino porque me encuentro más cómoda con ella cuando llevo flores. Su hora favorita es el alba.

 

Sabiduría usa una chaqueta de color azul índigo. Hace largas marchas por las colinas purpúreas a la hora del crepúsculo y se detiene a meditar en un viejo templo próximo al cruce de caminos. Cuando era adolescente estuvo enferma y por ello aprendió a quedarse a solas a una edad temprana.

Sabiduría tiene una mente apacible. Le gusta pensar en los bordes donde las cosas se derraman hasta confundirse v se transforman en sus opuestos. Sabe cómo contemplar las cosas por dentro y por fuera. A veces sus ojos se aproximan a lo que está mirando, y otras veces lo que mira entra por sus ojos. Los problemas del tiempo, la profundidad y el equilibrio le interesan. No busca respuestas.

 

 

Debo agradecerte que me hayas presentado a Desprendimiento. ¿Sabías de antemano que nos gustaríamos tanto? Él es casi tan escurridizo como tú, pero más confiable. Rara vez llama antes de venir. En general me gusta tanto verlo que no pongo objeciones, y sé que no hay forma de llamarlo por teléfono cuando está viajando. Tiene ojos límpidos y una voz de zafiro. Cuando suspira, le veo el corazón. \

 

Titubeo acampó en la sala la semana pasada. Le dije que habíamos tenido demasiados huéspedes. No escucha. Todo el tiempo repite lo mismo hasta que olvido completamente lo que intento decirle. Es exigente y no muy generoso, pero admiro su honradez.

 

Fe vive en la misma casa de departamentos que Titubeo. Cuando Fe estuvo afuera visitando a su tío en el hospital, Titubeo alimentaba al gato y regaba el helecho espárrago. Fe se siente cómoda con Titubeo porque se criaron juntos. Las madres son primas. Fe no es dogmática en cuanto a sus creencias, como algunos de sus parientes. Sus amigos sospechan que Fe pueda ser algo tonta. Susurran que es ingenua y que se apoya en Titubeo para que la proteja de las mezquindades de la vida. En realidad lo que ocurre es exactamente lo contrario. Es Fe quien protege a Titubeo de Cinismo.

 

Compasión usa anillos de Saturno en los dedos de su mano izquierda. Conoce íntimamente la fuerza vital. Comprende la importancia del sacrificio. No teme morir. No hay nada que no sea posible contarle.

Compasión habla con un leve acento. Fue una niña vulnerable, desgraciada en la escuela, fría,

tímida, alerta frente al dolor en los ojos de sus compañeros más fuertes. Los demás chicos se mofaban de ella por ser demasiado sentimental, y durante largo tiempo ella les creyó. En el noveno grado tuvo la protección de Valentía.

Valentía le prestaba tricotas de colores vivos, le explicaba la jerga estudiantil, le enseñó

a jugar al voleibol, le enseñó que es posible amar a la gente sin preocuparse de lo

que piensa de nosotros. En muchos

sentidos Compasión sigue siendo la extraña, ni maravillosa ni terrible, ella misma, toda entera, siempre.

 

 

Culpa es el fiscal capaz de hacer que cada víctima se sienta como el criminal. Sigue la pista de la duda y del odio de uno mismo hasta su origen. Nunca dice qué hemos hecho mal. Su silencio es brutal. Su desaprobación nos rodea como una funda de terror frío y sin nombre.

Culpa cree que soy irremediablemente perezosa porque me niego a trabajar como ella. Sus juicios en la corte se programan con años de anticipación. Dice de mí cosas horribles a los vecinos. Para defenderme suelo a veces decirle a la gente lo que dice de mí antes de que tenga la oportunidad de hablar. Ahora no me importa tanto como antes, pero no puedo fingir que no me importa nada.

Los pasos de Culpa se reconocen antes de verla aparecer. Cojea como un ave lastimada. Aunque se le está curando el tobillo fracturado, la herida de su corazón se ha infectado.

 

Poder me hizo un abrigo. Durante mucho tiempo lo guardé en el fondo de mi armario. No me gustaba mucho usarlo, pero siempre lo cuidé mucho. Cuando comencé a usarlo por primera vez, olía a naftalina. A medida que lo usaba más empezó a quedarme mejor y dejé de oler a naftalina.

Temía que si usaba el abrigo demasiado alguien desearía apoderarse de él o bien que yo lo dejaría accidentalmente en el cuarto de vestir del gimnasio japonés. Sin embargo, tiene ahora mi nombre en la etiqueta y en realidad ya no le queda bien a nadie. Cuando la gente me pregunta dónde encontré una prenda tan sentadora hablo del sastre que sabe crear abrigos que se adhieren como una segunda piel. Primero hay que juntar el valor necesario para llegar a él y pedirle que confeccione el abrigo. Luego se requiere la paciencia en nuestro interior necesaria para usar la prenda hasta que nos queda bien.

 

Belleza es sorprendente. Lleva un chal de oro en verano y vende siete clases de miel en el mercado de pulgas. Es joven y vieja a la vez, mi hija y mi abuela. En la escuela se destacaba en matemática y poesía. Belleza no se enoja con facilidad, pero se fastidió con el periodista que le preguntaba todo el tiempo sobre sus objetos favoritos, como si pudiese tener un color favorito o una flor favorita. No obstante por Jo general no se opone a las preguntas, y le gustan en especial las adivinanzas. Belleza acepta bailar con cualquiera lo bastante valeroso como para invitarla.

 

Crítico siempre fue el chico más bajo de la clase. Aprendió temprano a utilizar palabras para defenderse. Como adolescente, a Crítico le encantaba desarmar las cosas. En esa época, no le preocupaba si no se volvía a integrarlas. Conserva una fuerte curiosidad en cuanto al mecanismo de las cosas, y un profundo respeto por las herramientas. Crítico es un padre exigente. Adora a sus hijos pero teme su espontaneidad.

A veces siento ganas de escribirle una carta y decirle que me deje tranquila. El problema es que cuando no lo veo por algún tiempo comienzo a extrañarlo. Pero mis conversaciones con él a menudo me ponen nerviosa. En general creo las cosas malas que dice, y olvido las buenas. Cuando realmente no estamos de acuerdo me siento mal durante días y corro pidiéndoles a todos que me tranquilicen. Si pudiera confiar más en él, sería distinto. Pero cambia de parecer tanto como yo. Con toda su sensibilidad, pasaron años antes de que se diese cuenta de que los demás también tienen sentimientos.

Cuando Crítico contempla un cuadro, ve la obra terminada y enmarcada sobre la pared y al mismo tiempo lo ve cuando lo pintaban: lo que se dibujó primero, lo que se agregó después, dónde el artista vaciló y dónde el artista sonrió. Después de perder sus anteojos, Crítico descubrió que no los necesitaba ya: su capacidad de enfocar es menos aguda, pero ve mejor el cuadro total. Los colores son más notables, cuando los contornos son más borrosos.

Es posible contar con que Crítico opine acerca de todo. Es excepcionalmente culto y siempre sabe de qué se está hablando. No conviene hablar con él cuando nuestro proyecto está en la etapa inicial, en cambio al aproximarnos al final, su ayuda puede ser valiosa. No le interesa medir en términos comparativos lo que haces tú o lo que hago yo o cualquier otro en nuestras respectivas actividades. En su máxima expresión, él establece la distancia entre nuestros proyectos y nuestras realizaciones, entre lo que somos y lo que podríamos ser.

 

Perfección es cuidadosa, pero no cauta. Muchas veces se quemó las manos antes de que aprendiese a prestar atención. Dice que la suya es la tarea más difícil del mundo. El puesto estuvo vacante durante casi tres años. La mayoría de la gente ni siquiera llega más allá de la primera entrevista y el retiro es obligatorio al cabo de nueve años. En la mitad del quinto año aproximadamente Perfección comenzó a tener la sensación de estar desintegrándose y de disolverse en el espacio. Este episodio reciente la volvió humilde. Nunca había advertido la fuerte resistencia que tenemos a que nos quiebren. Descubrió entonces que sus mayores fuerzas brotaban de sus mayores debilidades.

Perfección necesita estar en movimiento todo el tiempo. De lo contrarió la inflaman sus obsesiones. Ha aprendido a llegar danzando al centro mismo de sus temores. No le impresiona la falsa modestia ni los frentes que creamos para ocultar nuestra belleza. Le entristece la ferocidad de nuestro odio contra nosotros mismos y que a la vez nos neguemos a cambiar. Reconoce nuestras fallas.

 

Penuria enseña filosofía con una dedicación semiexclusiva. Le gustan los días glaciales de febrero, cuando puede quedarse en casa después de la escuela, preparar sopas espesas y ponerse al día con su lectura. Con su tez pálida y su pelo oscuro podría, inclusive, parecerse al invierno. Tiene un rostro delgado y pómulos sugestivos.

A Penuria le preocupa su reputación. Algunos la adoran y hablan de ella como si conocerla les confiriese especial prestigio. Otros la desprecian; al verla frente a ellos en la góndola del supermercado desvían la mirada. A pesar de que se considera a Penuria como una maestra que inspira gran temor, en realidad es muy compasiva. Se siente solitaria en presencia de estudiantes que le tienen antipatía. Más penoso aún es estar con quienes la idealizan. Es orgullosa sólo porque admite.    el valor de sus lecciones.

 

 

Cambio usa los mocasines de mi hermana. Se acuesta tarde y se despierta temprano. Le gusta acercarse con sigilo y besarme en la nuca cuando estoy junto a mi tablero de dibujo. Desea divertir a la gente y le duele que le griten. Le gusta mucho la música, pero a veces es necesario escuchar largo rato antes de percibir el orden de su música.

 

Entusiasmo usa medias de color naranja. Entiende el lenguaje de las llamas y le encanta preparar fogatas. Me enseñó por primera vez a encender el fuego cuando yo tenía diecisiete años. Yo era joven y tenía miedo de quemarme. Ahora estoy preparándome para otra visita. Esta vez pienso abrir mi corazón y dejar entrar el fuego.

Entusiasmo es visionario. Es diestro en el arte de la amistad. Ha trabajado en muchos empleos… electricista, malabarista, pintor de carteles, cantor, inventor, poeta. Entusiasmo ha sido siempre muy andariego. Cuando era adolescente ocupó un cuarto en casa de Ansiedad y el invierno pasado Paciencia lo protegió. Brisa le enseñó a estar en dos lugares a la vez y hoy son aún excelentes amigos, aunque actualmente no pasan mucho tiempo juntos. A veces, cuando Entusiasmo baila con Brisa, parecen producirse relámpagos en el cielo.

 

Inocencia conversa con la gente mayor en el tren suburbano. A veces habla consigo misma y a veces habla con el hombre sentado junto a ella oculto detrás del diario, a veces habla con la ventanilla y a veces canta una cancioncita. Revela secretos entre sus palabras, pero la mayoría de la gente no cree que sean secretos porque los expresa sin rodeos. Me ha dicho que es necesaria mucha sofisticación para mantener su inocencia. (Éste era un secreto). Desde su relación con Peligro no tiene temor a nada.

 

Invité a Intuición a quedarse en mi casa cuando mis compañeras de cuarto viajaron hacia el norte. Le advertí acerca de mi actitud territorial y de los potes de hierbas que guardo por orden alfabético. Ella admitió tener “antecedentes de empleos salteados”. La despidieron de su último empleo por soñar despierta.

Cuando Intuición vino a vivir en casa lavó todas las ventanas, barrió la chimenea, plantó árboles frutales y encendió velas de color púrpura. No cocina mucho. Come alimentos hermosos, como alcauciles, paltas, mandarinas y granadas, arroz silvestre con hongos silvestres y bebe té de crisantemo. Verdaderamente no tiene muchas pertenencias. Cada cosa es especial. Me gustaría que todos viesen cómo dispuso sus tesoros sobre la repisa de la chimenea. Tiene una espléndida colección de tazas, boles y canastas.

Las hierbas están siempre en orden alfabético, y no puedo quejarme en cuanto al aspecto de la casa. Desde que Intuición vino a vivir conmigo es como si mi vida se hubiese vuelto del revés.

 

Dolor es sutil. Tiene fríos dedos grises. Tiene la voz ronca de tanto llorar y gritar. Algunos creen que cada vez que sienten algo que no comprenden se trata de Dolor. Otros creen que los sentimientos en sí son síntoma de Dolor. Cuando la gente trata de evitarlo, Dolor la sigue silenciosamente y aparece bajo la forma del barman, del conductor de ómnibus o del rematador. Dolor tiene un complejo sistema de fichado para mantenerse informado de todos. Está pensando en pedirle a un viejo amigo mío que lo computarice.

La universidad local desea conferir a Dolor un puesto vitalicio, pero los estudiantes insisten en que se sobreestima la calidad de su enseñanza. El cuerpo docente se muestra impresionado porque cada vez que Dolor presenta sus trabajos, suenan llenos de significado y complejidad.

Dolor respeta a quienes están dispuestos a correr riesgos. Si lo encaramos directamente, nos dará un ungüento especial para que nuestras heridas no se infecten.

 

Cuando Imaginación camina envía cartas a la Tierra. Cuando corre sus pies dibujan tarjetas postales sobre el sol. Y cuando baila, cuando baila envía cartas de amor a las estrellas.

Algunos acusan a Imaginación de ser mentirosa. No comprenden que tiene sus propios’ medios de develar la verdad. Durante el período básico de su educación secundaria estudió periodismo, lo cual le dio una excusa para abandonar sus estudios temprano y entrevistar a gente interesante. Tenía una habilidad sorprendente para escribir artículos. Cuando tenía dudas, inventaba. En tiempos más recientes Imaginación ha estado trabajando como adivina en el circo. Tiene esa manera de decirnos la suerte con tanta claridad que le creemos, con lo cual nuestros deseos empiezan a cumplirse.

Actualmente Imaginación estudia fotografía con la mirada puesta en filmar películas. No tiene intención de trabajar en una de esas fábricas donde se manufacturan imágenes que nos arrullan hasta dormirnos. Su visión es más compleja y muy simple. Aun en los viejos argumentos aspira a que veamos lo que no se ha visto nunca antes.

 

Celos se coloca junto a la llama azul de la cocina de gas mientras revuelve guiso de obsesión. En su mente destroza a la gente miembro por miembro. Usa una camisa casi de moda con esos extraños dibujos angulosos y sus bordes vivos. Sabe ser encantador cuando quiere. Por cierto tiene talento para el drama. Sin embargo, los papeles asumidos presa de los celos empiezan a parecerle superficiales, deshonestos, repetitivos. Mientras peor se siente, con mayor fuerza lo niega. Durante algún tiempo debí dejar de ofrecer fiestas porque si invitaba a determinadas personas, se negaba a venir. En aquel momento no podía dar fiestas sin invitarlo y tampoco estaba dispuesta a imponer censura a mi lista de invitados por culpa de él. Es muy capaz de aparecer en cualquier parte, sin ser invitado, esperado o bienvenido.

 

Simpatía es muy bella, y no teme usar por fuera su belleza. Trabaja en el último turno del centro de crisis. Es buena consejera porque experimenta sus sentimientos en forma total. Tiene una forma de brindar solaz a la vez sutil y ligera: nunca juzga la locura ajena.

Cuando Simpatía entra en un cuarto oigo a veces un susurro de flauta de plata que la sigue. Le encanta la ropa bonita, los colores suaves y las texturas atrevidas, las faldas que ondean en torno de sus tobillos y los anillos hermosos. Aun cuando debió ponerse un uniforme gris, fue como si la rodeasen las mariposas y las lilas. Simpatía ama la danza sexual y el calor radiante y tembloroso de la intensidad erótica, pero cuando nos dice adiós, se retira toda entera.

Simpatía no comprende la separación entre trabajo y juego. Por cierto que no es perezosa, pero necesita cantar. Debemos recordar que es sobrina de Inspiración.

 

Desafío es implacable. Necesita tener un contrincante. De lo contrario sufre una crisis: “La vida no tiene sentido”. Para él sólo existe una manera correcta y siempre tiene que primar esa manera. No siente respeto por la variedad de los colores, la variedad de los frutos o la variedad de puntos de vista. Insiste en fragmentar la vida hasta la mínima partícula en su búsqueda para encontrar sólo lo mejor.

Es difícil decir “no” a Desafío. El juego que propone suena tan atrayente hasta que llegamos a la mitad y atrapados allí comenzamos a ver cómo lo manejó. Inventa todas las reglas y nos revela algunas. Cuando intentamos cambiar el juego, nos expulsa de él. Años más tarde sueño que he olvidado entregar el último trabajo y no apruebo su curso. Sus reglas siguen persiguiéndome.

Desafío estaba enamorado de Creatividad, pero se casó con Eficiencia. No es que Creatividad se habría casado con él. Desafío y Eficiencia parecen más aliados que amantes. Nunca gritan cuando no están de acuerdo. Zanjan sus diferencias con lógica. Sin embargo, no todo es tan racional como aparenta serlo en la superficie. Eficiencia siente todavía algo más que leves celos frente a la historia apasionada de su marido. Tiene toda clase de planes y esquemas para deshacerse del todo de Creatividad una vez que esté firmemente establecida y segura de la lealtad de Desafío.

Por suerte para nosotros, nadie está nunca completamente seguro de la lealtad de Desafío. Dada su corta capacidad de concentración, su historia de traición y su incapacidad de compromiso con nadie, casi cabe asegurar que Creatividad quedará a salvo de las trampas tendidas por Eficiencia.

 

Compromiso tiene ojos bondadosos. Usa zapatos gruesos. Todo se vuelve muy vívido cuando está cerca. Es maravilloso sentarse a almorzar con él en sus jardines en la época de la cosecha. A1 saborear las verduras sabemos que su tierra fue bien cuidada.

Como Compromiso es tan serio le encantan los payasos y los globos y los bufones y los juegos de palabras. Tiene cuatro hijas hoy crecidas, pero cuando eran pequeñas las llevaba siempre al circo.

Hay algo especial en la forma en que Compromiso contempla la luna nueva. Me gustaría saber explicarlo. Es un hombre simple, y a la vez misterioso. Es más generoso que la mayoría de la gente. Tiene el corazón abierto. No tiene miedo a la vida. Está casado con Dicha.

 

Fantasía no teme ser extravagante, pero fundamentalmente es tímida. Tiene toda clase de libros y dos dispone en los anaqueles según el color de sus tapas o según cómo suenan los títulos el uno junto al otro. Le causó especial placer ubicar un libro sobre tinturas africanas llamado Hacia el índigo junto a un libro azul oscuro sobre misticismo judío. Sus ropas están también ordenadas por color en su armario.

Cuando Fantasía era muy pequeña solía quedarse en el museo cuyas paredes conversaban con las estatuas una vez que todo el mundo partía. Le da trabajo mantener atados los cordones de sus zapatos, pero en todos los demás aspectos es tan práctica como cualquiera de nuestros conocidos. Como es exuberante todos esperan que los divierta. Nunca anima a nadie para que viva a su lado. Porque recuerda la forma abrupta en que encerraron a su hermano por causar dificultades, teme a la gente cuando la tratan como una curiosidad. Su amante es Liberador.

 

Creatividad no es eficiente. Su relación con el tiempo se diferencia de la de la mayoría de nosotros. Un minuto puede durar un día y un día durar una hora. Le gustan todas las estaciones.

Tiene una gran intimidad con el Sol y la Luna. En su casa es Año Nuevo todo el año, con todas las festividades para los celtas, los hebreos, los tibetanos, los chinos, los japoneses y otros años nuevos demasiado numerosos para mencionarlos. A Creatividad le encanta cambiar chismes con los pájaros y ponerse sus máscaras y sus cuentas de colores para bailar con los animales. Si bien los colores vivos le divierten, es más frecuente que use tonos neutros. Tiene especial predilección por un blanco no muy blanco.

Algunos hallan egoísta a Creatividad porque hace lo que quiere. Yo siempre la he hallado gentil y sumamente generosa. Es complicada, por cierto. Si la conocemos sólo en un estado de serenidad, su tendencia a lo dramático puede ofendernos. No es esa tía nuestra con su tetera de porcelana que ejecuta música de cámara. Si somos una de esas personas que la visitan sólo cuando es la figura estelar de un gran melodrama, no oiremos sus canciones sobre la lluvia. Si insistimos en que está loca, nunca podremos verla con su rostro quieto cuando vuelve de algún sueño.

A veces Creatividad desaparece del todo o vaga por callejones apartados por períodos de semanas. Tiene una fuerte necesidad de anonimato de vez en cuando. Si nos encontramos con ella en la cola de la oficina de correos en uno de estos períodos, es probable que no la reconozcamos. Está en otro lugar. Es casi como si su sangre circulase más despacio. Terminado el período de vacío, Creatividad vuelve a llevar a casa su persona libre. Tiene una nueva tez. Está lista para trabajar. Más que nadie, Creatividad comprende los significados secretos de esos meses en que nada parece realizarse.

 

 

Nostalgia estudia arqueología. Se siente tan a sus anchas en el futuro como en el pasado. Colecciona espejos y collares antiguos. Las lámparas. de su sala tienen pantallas bordadas de seda con flecos de cuentas. Hace largas caminatas en las tardes de principios de otoño, cuando todo parece verde oscuro y púrpura y castaño y azul profundo y las ventanas de las casitas brillan amarillas por las luces del interior.

Nostalgia habla el lenguaje de los sueños. Es bailarina y actriz. Sabe de mareas, corrientes y piratas. Ha nadado en todos los océanos, y viajado a lugares que el resto de nosotros hemos visitado sólo en sueños.

Aunque he visto a Nostalgia muchas veces no es fácil describir su aspecto. Viste con conciencia de adónde se dirige y quiénes estarán allí. Hay algo más que los disfraces, sin embargo. Hasta el columnista chismoso que todo lo nota no sería capaz de recordar del todo a Nostalgia, su altura o el color de sus ojos llenos de mar. Si tenemos que verla, invitémosla a un concierto. Es especialmente aficionada a la música de los instrumentos de cuerdas.

 

Enojo afila cuchillos en el supermercado local el último miércoles de cada mes. Su rostro muestra las cicatrices de batallas de adolescente. Nunca tuvo mucha popularidad. Su fama como peleador data de su séptimo grado. Los niños nunca comprenden cómo se las arregla Enojo para llegar a casa siempre a la hora de la comida. Nunca lo oímos tocar el timbre. De repente está allí. Tan pronto como mi hijo oye sus pasos corre a refugiarse entre las camas gemelas del cuarto de huéspedes.

Enojo está tratando de ganarse la amistad y respeto de Realismo. Enojo es un reportero meticuloso. Es prolijo en cuanto a detalles e insistente en cuanto a hechos. Nunca miente, pero rara vez comprende el punto de vista de nadie. Es verdad que los cuchillos filosos sirven más que los mellados. Además son menos peligrosos. Un corte de cuchillo mellado tarda mucho tiempo en cicatrizar. En cambio, si no hace mucho que usamos una hoja filosa es fácil herirnos. Si necesitamos que Enojo nos afile el cuchillo para cortar pan, debemos manejarlo con cuidado. Enojo no es ya el único afilador de cuchillos de la ciudad.

 

  Cooperación es la hermana práctica de Dedicación. Es un caso curioso, con esa combinación de austeridad y sensualidad a la vez. No es tan severa como cuando era niña y tampoco está tan apresurada, pero su intensidad no ha disminuido. Ha aprendido que para que las semillas broten es necesario regarlas primero. Algunas duermen inactivas durante años. Los brotes requieren cuidado antes de que florezcan. Todos actuamos en formas diferentes.

A veces debemos recordar a Cooperación que se tome vacaciones. Ve tantas cosas que hace falta hacer que se olvida de que ella también necesita descansar. Según creo, Cooperación podría ser una extraordinaria consejera laboral… siempre que quepa imaginar un Departamento para la Promoción de Empleos contratando a alguien como ella. Nunca pide a nadie que haga lo que no puede hacer, sino lo que realmente es posible para cada uno.

 

Inspiración es inquietante. No cree en garantías o seguros u horarios rígidos. No le interesa la redacción de nuestra solicitud de un subsidio o cómo nos ganamos la vida o por qué estamos demasiado ocupados para verla. Estará presente cuando la necesitemos pero sólo nos cabe confiar. Rindámonos. Ella sabe mejor que nosotros cuándo la necesitamos.

 

 

 

Sensualidad no usa reloj, pero siempre llega a tiempo a los lugares esenciales. Tiene la inquietud de la aventura y no es particularmente tranquila. En la escuela primaria la reprendían porque nunca podía sentarse quieta. Necesita moverse. Piensa con el cuerpo. Aun cuando va a la biblioteca a leer a Emily Dickinson o a Emily Bronté empieza a leer en voz alta y a mecerse al son de las palabras, y antes de que comprenda lo que sucede, le piden que se vaya. Como cabría suponer, es un desastre en los trabajos de oficina.

Sensualidad tiene una tez exquisita y sabe apreciarla también en otros. Hay quienes tienen una piel suave, diáfana y sana pero algo en Sensualidad revela que tiene vida. Cuando estalla el sol en primavera, a Sensualidad le gusta quitarse la blusa y sentir la suave brisa acariciarle los hombros. La intención del gesto no es provocativa, pero algunos, como de costumbre, se inquietan. Sensualidad no comprende por qué perturba tanto a todo el mundo. De chica la retaban mucho por andar descalza.

A Sensualidad le gusta hacer el amor en el límite donde tiempo y espacio cambian lugares. Cuando piensa en un posible amante lo lleva al océano y lo estudia. ¿Baila con las olas? ¿Le habla de la vez que durmió en la playa a los diecisiete años y despertó en mitad de la noche para contemplar la luna? ¿Ríe y llora y nota lo grande que es el cielo?

Ahora es primavera y en los últimos tiempos Sensualidad está muy enamorada. Su nuevo amigo es muy dulce. La primera vez que se metió en la cama, él le confesó que le intimidaba un poco hacer el amor con ella. Sensualidad sólo le dijo riendo: “Hace días que hemos estado amándonos”.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: