CREENCIAS

CREENCIAS. [i]

Una creencia es el sentimiento de certeza sobre el significado de algo.

Es una afirmación personal que consideramos verdadera.

Las creencias, que en muchos casos son inconscientes, afectan a la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás, de las cosas y situaciones que nos rodean.

Muchas personas tienden a pensar que sus creencias son universalmente ciertas y esperan que los demás las compartan. El sistema de creencias y valores es algo exclusivamente personal y en muchos casos muy diferente del de los demás. Nosotros no vivimos la realidad en si, sino una elaboración mental de la misma.

A través de nuestro sistema de creencias y valores damos significado y coherencia a nuestro modelo del mundo, al que estamos profundamente vinculados. Cuestionar una de nuestras creencias puede desestabilizar todo el sistema al afectar a aquellas otras que se derivan o están relacionadas con ella. Esta es la razón por la que somos muy reacios, en muchas ocasiones, a modificar alguna de nuestras creencias.

Las creencias se forman a partir de ideas que confirmamos o creemos confirmar a través de nuestras experiencias personales.

Cuando una creencia se instala en nosotros de forma sólida y consistente, nuestra mente elimina o no tiene en cuenta las experiencias que no concuerdan con ella.

Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta.

Sabemos  que si alguien realmente cree que puede hacer algo, lo hará, y si cree que es imposible hacerlo, ningún esfuerzo por grande que éste sea logrará convencerlo de que se puede realizar.

Todos tenemos creencias que nos sirven como recursos y también creencias que nos limitan. Nuestras creencias pueden moldear, influir e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, nuestra salud, nuestra creatividad, la manera en que nos relacionamos e incluso nuestro grado de felicidad y de éxito.

Las creencias se han ido formando, ocupando un espacio, una energía, se han ido materializando dentro de nuestros conceptos más arraigados. Vienen a partir de lo que nos han dicho, de lo que hemos vivido, son maneras que nosotros creemos tener y ser, y que vienen más de otras personas, educadores, padres, experiencias de nuestros padres, por los medios de comunicación o en el momento que algo nos ha sucedido muy fuerte y se ha producido una impregnación en nuestro consciente o en nuestro inconsciente. Creencias a veces escondidas en nuestro inconsciente, y que están teniendo una repercusión extraordinaria en nuestras vida, y es difícil acceder a ellas.

  • Creencias globales:

Son generalizaciones que hacemos sobre la vida, el mundo, las personas, etc.

  • Reglas

Son pautas que rigen nuestro comportamiento.

Las creencias, por otro lado, pueden ser potenciadoras o limitantes. Las primeras nos ayudan y potencian la confianza en nosotros mismos y en nuestras capacidades, permitiéndonos afrontar con éxito situaciones complejas. Las segundas nos restan energía y nos inhabilitan para afrontar determinadas situaciones.

Si nos creemos incapaces de aprender o consideramos que ya pasamos el período de nuestra vida en el que nos era fácil aprender cosas nuevas, estaremos bloqueando cualquier oportunidad de desarrollar nuevas competencias y habilidades.

También puede ocurrir que nos cueste mucho esfuerzo aprender muchas habilidades, porque al adquirirlas fácilmente nos quitarían la razón a nosotros mismos (de esta forma confirmamos nuestra propia creencia).

Para conseguir un pleno control de nuestra vida, debemos conocer cuáles son nuestras creencias esenciales, cambiar aquellas que nos están limitando y resolver los conflictos que pueden existir entre distintas creencias.

Es importante conocer nuestras creencias. Yo creo algo con respecto a lo que oigo, veo, vivo, hago. Yo puedo decir las mismas palabras a muchas personas, y cada una entender cosas distintas, porque cada uno tenemos creencias distintas.

La creencia tiene que ver con la educación, y la primera infancia, donde nos enamoramos de nuestros padres, y hemos creído prácticamente todo lo que ellos nos han dicho. Que yo era buena o mala, que es difícil comunicarse con los demás, que los hombres no lloran, que la enfermedad es sufrimiento y culpa… No sólo lo que hemos oído, sino de lo que hemos visto. Cuando yo veo materializada la idea, por ejemplo de que el mundo es un lugar peligroso o de que cuesta mucho ganar dinero, porque mi padre llega tarde a casa, porque le veo sufrir, le veo preocupado, porque vivo la escasez económica, porque veo materializado aquello que se dijo en un momento determinado, inmediatamente voy a llevarlo a mi vida, voy a convertirlo en creencia, y como consecuencia voy a materializarlo.

Clases de Creencias:

Creencias sobre la causa:

Puedes tener creencias acerca de lo que causa algo. ¿Cuál es la causa de que no consiga perder peso? ¿Cuál es la causa de que siempre me dejen los hombres? ¿Cuál es la causa de que nunca tenga dinero? ¿Cuál es la causa de que me echen de los trabajos? La respuesta primera es la primera creencia. Por ej. En la primera pregunta podrías contestar: “Porque mi familia es propensa a engordar”. La palabra “porque” (explícita o implícita) suele indicar una creencia sobre la causa.

Creencias sobre el significado:

Se pueden tener creencias sobre el significado. ¿Qué significa que tenga una persona cáncer? ¿Qué significa que los hombres me dejen? ¿Qué significa que me echen de los trabajos? ¿Qué significa que nunca tenga dinero? Acaso puede significar que no valgo, o que la vida es dura. Que eres una mala persona y mereces castigo o que debes introducir cambios en tu forma de vivir. Lo que tú respondas es otra creencia que estás teniendo.

Creencias de identidad u origen:

Las creencias sobre la identidad engloban causa, significado y límites Cuando tu cambias tus creencias acerca de tu identidad, te conviertes de algún modo en una persona distinta. Como ejemplo de creencia limitadora sería: No valgo nada, no merezco tener éxito o si obtengo lo que quiero perderé algo

No es lo mismo creer que no soy capaz de sobresalir en una materia que creer que soy tonto. No es lo mismo decir: No soy capaz de controlarme con la bebida, que decir Soy alcohólico y siempre seré alcohólico. Cualquier cosa que asumamos como parte de nuestra identidad comenzará a ejercer un impacto muy profundo en nosotros.

¿De dónde viene la creencia? ¿Cuál es el origen de la causa del significado?, pues que lo he visto, en que mi padre era débil, porque mi madre decía que….

Lo que pienso, lo que digo y lo que hago, está siendo la semilla de lo que voy a cosechar.

Lo que tu eres como adulto depende en muchos aspectos de la incorporación de los modelos adultos con lo que te criaste.

¿Cómo trabajar con las creencias?

Por ejemplo, creo que estar en mi peso es muy difícil. Empezaremos a hacernos una serie de preguntas.

¿Qué ocurriría si volvieras a ser esbelta? ¿Qué te lo impide? ¿Qué dice acerca de ti el hecho de que no hayas sido capaz?

¿De dónde viene? ¿Dónde lo he aprendido? ¿Dónde lo he visto? ¿Cómo se materializa en mi vida? ¿Cómo lo provoco? ¿Cómo lo busco?, ¿qué te dijeron en tu infancia? ¿Qué escuchaste decir a tus padres o seres cercanos sobre ti? ¿Qué creencias adoptaste como tuyas? ¿Qué ideas tenían otros de ti y te creíste? Recordar que la etapa de la infancia es la de la credulidad. Si sólo escuchaste, “tu eres mala”, probablemente trataste de alcanzar tu modelo de bondad hasta un extremo que no dejases fluir tu vida. ¿Y que es para ti ser mala? Contestar, gritar, decir lo que piensas, etc., y así no vives la vida tal y como es, sino desde el personaje que te crees. Pero todo lo que reprimimos en el inconsciente está queriendo todo el tiempo salir al exterior para descargarse, pero nuestra mente consciente lo impide mediante un tremendo esfuerzo.

EJERCICIO

Cierra los ojos. Respira profundamente. Y recuerda ahora una situación repetitiva de tu vida, de esas que por mucho que te lo propongas inmediatamente se repite, automáticamente tu actitud. Tu pensamiento, tu sentimiento. Puede ser una situación de miedo, rabia, frustración, resentimiento. Deja que te venga esa situación. Y localiza ahora cuál es el pensamiento que genera lo demás. Quizás te sientes sin poder para hacer algo en esa situación. Hay un “no puedo” o hay una expectativa de algo doloroso, desagradable. Algo como cristalizado, como si la vida se hubiese parado, y siempre fuera así.

Procura ahora encontrar un pensamiento distinto, como un rio que fluye, y que nunca es igual, que aquella persona por ejemplo, que no crees que jamás puede cambiar, verla distinta. Aquella situación que parece trabada, verla distinta. Aquella idea que está parada en el tiempo, que evolucione, que se transforme. Y ese pensamiento que causa esa parálisis, que causa esta situación trabada, adiéstralo, quítalo del medio, y deja que surja una nueva visión, una nueva salida.

Piensa en algo que tú creas que puedes hacer y compáralo con algo que te limita. Determina la diferencia. A continuación, toma la creencia limitadora y hazla igual que la cosa que tú crees que puedes hacer. Si no puedes hacerlo porque algo te lo impide, averigua qué es.

El propósito del ejercicio es conseguir que la limitación se vuelva más parecida a la creencia con plenitud de recursos. Consigue que la creencia que no crees se parezca lo más posible a la que si crees.

COMENTARIO:

Las creencias no se basan necesariamente en un sistema de ideas lógico. De hecho, son notoriamente refractarias a la lógica. Su función no es coincidir con la realidad. Puesto que tú no sabes realmente qué es lo real, tienes que formarte una creencia: es un asunto de fe. Es muy importante tener esto en cuenta cuando se trabajan las creencias

TIPOS DE CREENCIAS:

  1. Creencias sobre la causa

Puedes tener creencias acerca de lo que causa algo. ¿Qué causa el cáncer? ¿Cuál es la causa de que una persona sea creativa? ¿A qué se debe que su negocio sea próspero? ¿Qué le hace fumar? ¿Cuál es la causa de que no consiga perder peso? La respuesta que des a cada una de estas preguntas será una declaración de creencia. Podrías decir: “Tengo mal genio porque soy irlandés” o “Mi familia es propensa a úlceras” o “Si sales sin abrigo cogerás un resfriado”. La palabra “porque” (explícita o implícita) suele indicar una creencia sobre la causa.

  1. Creencias sobre el significado

Se pueden tener creencias sobre el significado. ¿Qué significan los acontecimientos, o qué es importante o necesario? ¿Qué significa que una persona tenga cáncer? ¿Significa eso que es una mala persona o que está siendo castigado? ¿Significa que se ha propuesto matarse? O ¿Significa que debe introducir cambios en la forma de vivir?

¿Qué significa que no puedas dejar de fumar? ¿Significa que eres débil? ¿Significa que eres un fracasado? ¿Significa simplemente que todavía no ha integrado dos partes de su personalidad?

Las creencias sobre significado se traducirán en comportamientos congruentes con la creencia. Si tu crees que tus dificultades para dejar de fumar se derivan de la existencia de dos partes no integradas, probablemente trabajarás para integrarlas; si crees que significa que eres débil, quizá no emprendas ninguna acción hacia la integración.

  1. Creencias sobre la identidad

Las creencias sobre la identidad engloban causa, significado y límites. ¿Cuál es la causa de que tú hagas algo? ¿Qué significan tus comportamientos? ¿Cuáles son tus límites personales? Cuando tú cambias tus creencias acera de tu identidad, te conviertes de algún modo en una persona distinta. Como ejemplos de creencias limitadoras sobre la identidad se podría citar: “No valgo nada” “No merezco tener éxito” o “Si obtengo lo que quiero, perderé algo”. Las creencias sobre la identidad son también las que pueden impedirte cambiar, sobre todo porque muy a menudo no eres consciente de ellas.

En resumen las creencias pueden ser de significado, de identidad y de causa. Pueden referirse al mundo exterior, incluyendo a las demás personas, o pueden tener que ver con su propio “yo” y su identidad.

Las creencias son en gran medida procesos inconscientes de pensamiento organizado. Puesto que son principalmente inconscientes, resultan difíciles de identificar.

LA IDENTIFICACION DE CREENCIAS

Las creencias limitadoras se formulan con un lenguaje característico que tiene que ver con lo que la persona puede o no puede hacer, debe o no debe hacer y debería o no debería hacer, o cuando te dicen “yo soy así”, “tengo pésima ortografía”, “soy una persona obesa”. Estas afirmaciones indican creencias de identidad, que limitan la idea que la persona tiene de sí misma y de lo que puede hacer para cambiar.

También pueden expresarse como fenómeno de causa y efecto, con el lenguaje siguiente: “si… entonces,” “si no rezo mis oraciones, seré castigado”, “si afirmo mi personalidad, seré rechazado”, “justo cuando empiezo a tener éxito, todo me va mal”.

Cuando se pregunta: ¿Qué dice acerca de ti el hecho de que no hayas sido capaz de cambiar esto?”, y a veces se obtiene una respuesta de la expresión de una creencia de identidad. Puedes preguntarte ¿Qué es lo que quieres, que te impide tenerlo?”. A continuación se puede anclar la respuesta que se obtenga (una sensación de malestar, un vació mental., etc.), y remontarse desde ahí hasta la experiencia que sentó los cimientos de la creencia.



Extraído de un artículo de Beatriz F. del Castillo



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